I’m Feeling Good
Escuchando: Mi Tercer Pie (Los Piratas)
No sabría decir cuál de los dos supuesto es más inverosímil, si el título de este artículo aislado de cualquier otra condición, o relacionado con el día de la semana en el que nos encontramos. Pero en ocasiones puede ocurrir algo tan extravagante como que te sientas bien un lunes. Aunque no sea un lunes festivo y penda de ti cual arma mortífera después del fin de semana.
Y te sientes bien. Aunque te hayas levantado a las 7.30 de la mañana con el sueño ahogando tus sentidos. Aunque descubres después de meterte en la ducha que el calentador ha vuelto a fastidiarse, y se escurre sobre ti una considerable cantidad de hielo líquido. Aunque la huelga encubierta de los trenes siga en vigor y viajes en un vagón atorado de humanidad, donde es imposible caer porque no hay sitio para ello. Aunque a tu profesora de Psicofisiología le parezca que una foto de Aznar riéndose con Jospin (o más bien Aznar riéndose solo) es un buen ejemplo para empezar una clase a las 9 de la mañana (¿qué clase de mente retorcida y cruel puede ponerte una foto de Aznar riéndose a mandíbula batiente a esas horas?).