Reyes
Escuchando: Abrázame (Iván Ferreiro)
Como todos los años por estas fechas me encuentro haciendo un pequeño balance de los regalos de Navidad. Y como siempre, la conclusión es la misma: no puedo fiarme de mi familia. Aunque bien es cierto que este año será el último que me fíe de ella, y para el que viene les pediré por adelantado el dinero para comprarme yo misma los regalos (lo que disminuye considerablemente el efecto de la sorpresa, pero que hace que ésta no sea desagradable).
Porque yo soy una persona que ni sé fingir ante los regalos que me disgustan, ni sé expresar emotividad cuando me gustan. Por eso a veces me gustaría ser un poco como mi hermana, que con darle un trozo de papel ya empieza a dar saltos de alegría por la casa (porque a la pobre es que le hace ilusión cualquier cosa). Y no es que no me guste recibir regalos (que una es mortal…), pero como que me cuesta normalmente mostrar una verdadera sonrisa de: ¡oh, vaya! ¡qué regalo más estupendo!. Todavía recuerdo el año que me regalaron mi primer ordenador por Reyes, creo que solté algo tan bonito como: ¡ah! como mola, por fin tengo ordenador… (A veces pienso que debería ir a un cursillo para enriquecer mis pobres habilidades sociales).
Así que si alguna vez se os ocurre regalarme algo, no toméis a mal que no sepa saltar de alegría. Con que veáis que no pongo cara de: ¡dios! ¿cómo han sido capaces de comprar esto?, es suficiente para comprobar que el regalo ha sido de mi total agrado.
Sin embargo, hay cosas que no se entienden… Si le dices a tu madre que quieres un pijama que no sea ni de ositos, ni de nubecitas, ni de chorraditas varias de esas, porque estás hasta las narices de ellos, ¿no entiende que las estrellitas entran dentro de la misma categoría? (a veces pienso que si me pusiese un par de coletas, y fuese por la calle con un chupachups serían completamente felices). Pero bueno, también llevo demasiados años malgastados en repetir hasta la saciedad que odio cualquier tipo de estampado de flores (por muy fino que sea) y te acaban endiñando un sujetador de… ¡bingo! flores ¬¬ Aunque creo que lo que se lleva la palma es el albornoz de mi hermana, fucsia, de Winnie de Pooh (se ha tirado toda la mañana repitiéndome: el fucsia no es rosa, ¿eh?). ¿Porqué todo el mundo te compra los regalos acordes a sus gustos cuando tú te has roto la cabeza para comprarles algo que les guste a ellos y no a ti?
Pero bueno, siempre me quedará el consuelo de Las Intermitencias de la Muerte de Saramago, de El Hobbit de Tolkien, de dos discos de música que si que te gusta (oh, milagro), y de una bufanda verde que encima te quería robar quién te la regaló (la que siempre te quiere robar los regalos que te hace… Creo que para su cumpleaños la diré que me compre una cosa para mí y luego se la quede ella, seguro que le hace más ilusión).
Aunque los Reyes este año han traído más cosas, como las geniales declaraciones de José Mena Aguado, afirmando que el ejército tendría que intervenir si el Estatuto Catalán interfiere en la Constitución Española (que guay, ya me estoy imaginando los discursos de mi abuelo, ése que tiene guardada en su casa una estatuilla de Tejero,…).
En fin, casi prefiero que en casa sigan discutiendo si mi corte de pelo es un genocidio contra los cabellos que cayeron el lunes pasado (palabras textuales de mi querido progenitor: ¡has cometido un crimen con tu cabeza!), que no si la nueva guerra civil se aproxima (esa que llevan vaticinando en mi familia ya hace varios meses). Total, me encanta mi corte de pelo, así que ya pueden cansarse metiéndose con él, que como si no les escuchase…
A ver si me ve el mundo y el mundo es visto por mí.
Bonitos reyes, por lo menos se molestan en ir a comprarlos, los míos ya han desistido y me dan dinero de formas muy originales (todo hay que decirlo) pero le quita la ilusión. Aunque también es verdad que visto el plantel nos quitamos de sorpresas y tiramos de rebajas que para eso están, no?
Bueno, pero los mejores Reyes los de esta mañana…
Que cheque más bonito que he ido a recoger *O* xD Creo que han sido los únicos Reyes que de verdad me he ganado, por otra parte…
Bueno, ya teniamos asumido que si no sueltas un sasrcasmo es que te gusta o estas agusto, a mi tambien me dan el dinero para que lo dilapide en las rebajas, a ver si este año voy y me compro algo para variar…
Buff, yo debería ir a comprarme algunas cosas en las rebajas… Pero no sé, entre mi fobia a ir de compras, y la de gente que habrá llenando los centros comerciales… Veo que me entra una crisis de ansiedad xD
Pues nada, creo que entre mi cara de borde y tus afilados comentarios podriamos mantener a raya a las marujas rebienta-rebajas… si sacamos tiempo claro
¿Tú crees? Porque las marujas son una especie a observar desde bien lejos, sobre todo en su hábitat natural, como la época de rebajas.
El tiempo nunca nos sobra, aunque siempre nos arreglamos desperdiciándolo.