Producto de la LOGSE

Batallas

March26

Escuchando: The Scorpion (Megadeth)

Si algo he aprendido durante estos últimos meses es que la vida se reduce a una guerra sin fin y fugaces treguas. Una guerra con miles de batallas que llenan nuestros días. Batallas contra nosotros mismo, batallas contra los demás, batallas contra eso a lo que se empeñan en llamar destino.

Las batallas se pueden reducir a una mirada, a un par de palabras, a un roce de piel.

Las batallas pueden comenzar en la calidez de sábanas que protegen a los cuerpos indefensos, y terminan con la mortífera pero necesaria decisión de colocar los pies sobre el frío entarimado para encarar un día más.

En las batallas uno mismo puede ser su aliado y su enemigo. Batallas en las que el espejo de tus ojos es el arma más mortífera sobre la faz de la tierra.

Las batallas pueden durar segundos, minutos, horas, un día, largos meses, un devastador año. Pueden ser claves o meros ejercicios sin importancia.

Pero lo particular del individuo con respecto a las batallas no es la diversidad de éstas en su vida, sino la forma de enfrentarse a éstas.

Es en las herramientas que usa, en el modo en que encara las batallas, donde radica la diferencia entre unos individuos y otros, y su forma de ver la vida. Más incluso que el resultado de sus batallas, está por encima el sentido que le dan a éstas.

Se puede ser un soldado temerario. Aquel que afronta cada batalla arrojadamente, sin pararse a pensar en las consecuencias de sus movimientos, de sus actos. Aquel que se come la vida a mordiscos hasta que encuentra un trozo de hormigón imposible de digerir.

En el otro extremo, se puede elegir la deserción. La huída en la batalla. Poner pies en polvorosa ante cualquier dificultad que se aproxima. Hacerse un ovillo, vivir en las lamentaciones de las horribles batallas en las que jamás has luchado, y dejar pasar batalla tras batalla. Intentándolas guardar en un oscuro rincón que al final acabará por explotar.

O se puede ser un soldado racional. Un individuo que ante la batalla intente usar su lógica, y que a base de análisis deshaga todos sus retos. Aquel que deja reposar toda su confianza en la fuerza de su razón. Y que corre el riesgo de que ésta en muchas ocasiones, le resulte demasiado lenta o confusa.

Hay muchas clases de soldados, hay infinidad de clases de personas, y cada cual asume una forma particular de ver el mundo y enfrentarse a sus batallas personales. Su elección de la percepción de cada batalla, de su guerra, será al final la elección del sentido que le dará a toda su vida.

No es tanto más importante, además, finalizar una batalla con una victoria que afrontar esta con una buena estrategia. Se aprenden más de las batallas perdidas, que de las ganadas con suma facilidad. Un uso de óptimas estrategias conllevará el mayor perfeccionamiento de éstas, mientras que encajonarse en salidas simples que arrojen resultados fáciles repercutirá en la madurez del individuo, y en la previsible derrota de éste ante nuevas situaciones nunca experimentadas.

La victoria de una guerra, al fin y al cabo, no se mide en muchas ocasiones por el número de batallas ganadas, sino por las éxitos conservados, y el provecho que se saca de éstos.

El arte de la vida, acaba reducido al arte de la guerra.

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PD: Hay momentos en los que a una se le va un poco la cabeza. De todas formas me gustaría aclarar que esta ida de pelota es un resumen demasiado breve de una teoría de las mías, que daría para escribir un pequeño libro… Algún día, si me aburro demasiado.

3 Comments to

“Batallas”

  1. On March 26th, 2006 at 7:18 pm ijcys Says:

    Vaya, belicosa estás tú hoy, ya me tendrás que contar tu teoría con más calma.
    Personalmente prefiero llamarlo decisiones más que batallas, que al fin y al cabo con ligeros matices lleva a lo mismo, a construir el camino que es nuestra vida (que maldad se me está ocurriendo…)
    En fin, sea como sea, que sigas ganando o perdiendo tus batallas, al final lo importante no es ganar la guerra es sobrevivir a ella.
    Besos!

  2. On March 26th, 2006 at 8:10 pm EFE Says:

    Creo que no debi dejarte el libro de Primo Levi XD Desde luego has plasmado bastante bien una de las cosas que siempre he dicho, la vida es una guerra… pero en ella no solo puedes encontrar aliados en ti mismo, sino a veces tambien en los demás, o mejor aun, tener la suerte de encontrar un remanso de paz en otra persona, un “permiso” de horas y dias… yo tengo esa suerte.

  3. On March 27th, 2006 at 10:15 pm Edleber Says:

    Bueno, si partimos del hecho de que la vida es una guerra, realmente nunca la vamos a conseguir sobrevivir xD Lo importante es como sea al final ese compendio de batallas, si con ellas has conseguido ganar la guerra, perderla, o no has hecho nada.

    Que va, hiciste muy bien xD Es más, un día de estos te pediré las siguientes partes…

    Aliados… No descubrí el verdadero significado de esa palabra hasta hace unos meses, o nunca quise darme cuenta de ello no sé, mi vena autosuficiente me ha buscado muchos problemas. Y la verdad, no me puedo olvidar de esos aliados. De los que sé que me apoyaran con su amistad, su comprensión y todo lo que tengan a mano (incluidos colchones), y del aliado que encuentra en mí a una aliada y me proporciona un oasis de treguas continuas :P

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