Apuesta (1ª Parte)
He decidido hacer una apuesta conmigo misma. Consiste en ser capaz de encontrar cien cosas que me disgusten, y cien cosas que me gusten. Podríamos decir que es una apuesta en contra de mi lado psicópata, que hoy está demasiado hinchado debido a ciertos sucesos familiares, que no hacen sino aumentar mis ganas de matar. Así que para descargarme haré una enumeración de todas aquellas cosas que no me gustan, no me agradan, no soporto, odio y similares. A lo mejor así consigo desinflarme un poco y todo (porque así no hay forma de estudiar). Y otro día, o en otro momento, o cuando sea posible, coontratacaré con cosas que me gusten (para que nadie me amenace con collejas).
Si al final gana mi lado desagradable le invitaré a un helado italiano de dos bolas (chocolate con almendras y vainilla con cookies), y si empatan, invitaré a mi lado racional y mi lado creativo al mismo helado (aunque a lo mejor cambio la vainilla por dulce de leche).
Nota: no se ha considerado la tercera posibilidad por razones evidentes. Pero si sucediese lo imposible, como el “premio” quedaría desierto, para no echar a perder el helado, me lo quedaría yo.