Una historia de amor
Cada día, mis queridos padres, toman su necesaria dosis diaria de A tu Lado y El Diario de Patricia. Obviamente, necesitan estar informados de nuestra realidad social, ¿y qué mejor con programas tan culturales?
Obviamente, mis padres no son los únicos que necesitan sus dosis de telebasura. Miles de españoles se sientan cada día ante la televisión para alimentarse prácticamente de morbo. Historias inverosímiles de famosos casposos que hacen cualquier cosa para salir por la televisión, ciudadanos (teóricamente) de a pie, que deciden contar todas sus intimidades a media España, gritos, insultos, y dinerete para el bolsillo de los más listos.
Sin embargo, yo sigo sin verle la gracia al mundillo rosa y a los programas de testimonios. A mí lo que verdaderamente me da morbo, y que se dejen de otras tonterías, es la relación sado que mantienen desde hace años Gallar y su querida Espe. Y que nadie me lo niegue, porque, ¿quién es capaz de desbancar a esta pareja?
Y como toda buena maruja política, espero con ansias una nueva comida, una nueva cena, un nuevo acto público, en el que estos dos amantes furtivos vuelvan a reencontrarse. Donde, aunque quieran disimularlo con simple indiferencia, saltan chispas cada vez que sus miradas se encuentran. Lo que daría Endesa por que la dejaran almacenar la energía que se desata cada vez que este par de titanes de la política se encuentran.
Y es que, aunque muchos sigan pensando que Gallar y la Espe no se llevan, la realidad no puede ser más diferente. El problema es que nos encontramos ante una tortuosa relación, ante un amor prohibido por su propio partido. Demasiados conservadores para aceptar ciertas cosas.
Como pocos saben, la relación de Gallar y Espe empezó cuando ambos eran concejales de en la alcaldía de Madrid. Pero aquella relación que había nacido de un sentimiento tan sincero se tornó en desgracia cuando en el partido los descubrieron. A Espe la mandaron a destinos más altos, y a Gallar le dejaron en Madrid, atado en corto. No podían permitirse escándalos de ese tipo.
Sin embargo, hay amores que jamás se pueden enterrar, y un buen día, cuando todos creyeron que la cosa había terminado, a Espe se le permitió volver a Madrid. Pero como todos sabemos, donde hubo fuego siempre quedan las cenizas.
Esta vez Espe y Gallar fueron muchos más cautos, y envueltos en un halo de supuesto odio mutuo, volvieron a prometerse amor eterno bajo las grúas de Madrid.
Sin embargo, la sombra de la sospecha sigue rondando en su partido, donde no les permiten sentarse juntos en ni una sola comida oficial. Pero las miradas de odio, los gestos de indiferencia, las promesas silenciosas de venganza, la energía que derrochan al prometerse guerra eterna, eso, nadie podrá quitárselo jamás.
Porque así son, señoras y señores, las historias de amor de verdad.
Compro los derechos para la peli!!! los compro!! los compro!! te enteras maldita Warner, ahora sin mios muajajajaja.
Uhm…. ¿De cuánto estaríamos hablando?
Creo que podremos negociar un precio razonable…
Hola majetes!!!!
Soy la Espe, y me encanta que desde esta pagina tan afin a mi me hagais publicidad y me faciliteis la campaña electoral y consiguiente ascenso a Presidenta.
Solo queria comentar que niego todo tipo de relacion amorosa con Alber, mas alla de la natural relacion de compañerismo en el partido, como ya aclararé en mi proximo programa en TeleEspe: “El Diario de La Espe”, desde el que guiaré y enriqueceré con mis profundos conocimientos y opiniones a toooda la poblacion madrileña….y encima con una presentadora de tan alta alcurnia….que otro programa podria presumir de lo mismo.
Bueno que mis manejadores….digo asesores me estan tirando de los hilos y me tengo que ir a hacer un nuevo barrio para terminar una receta de pucherazo…que la de Tamayo y Saez ya esta mu vista
Saludetes
A pesar de sus continuas amenazas, de que el furgón oscuro hace días que no se mueve de mi calle (y que ya ha provocado más de un tapón), y de que intente chantajerame con contarle todo a mis padres y a mi abuelo para que me deshereden…
No me da la gana de retirar la entrada, y menos de ver sus programas basuras. TeleEspe, le auguro, que será menos inteligente que Ana y los 7, por lo cual, probablemente, será la reina de la audiencia. Dudo que alguien se crea sus desmentidos, pero al menos las exclusivas le facilitarán terminar de pagar los recibos de calefacción.
PD: Si no tiene suficiente dinero para sobornarme, no sé ni para que se molesta en aparecer por aquí…