Pandora, querida Pandora
Jamás he sido una persona con unos gustos musicales claros y definidos. Mis cambios de humor, mis etapas, mis rachas (cortas y largas), siempre han ido acompañadas de diferentes tipos de melodías. Desde el punk rock que escuchaba a mis quince años (Bad Religion, Offspring, Green Day, Millencolin), los cantautores a los 16, la música celta y la ópera a los 17, el rock “alternativo” a los 18, el pop más suave a los 19, el heavy metal más deprimente a los 20 (My Dying Bride, Anathema), el “descubrimiento” de Miles Davis a los 21… Todas ellas salpicadas por géneros que se mezclaban entre sí según el día, según la hora, según mi etapa hormonal.
El problema siempre ha surgido cuando, después de desgastar cada nota de cada canción, en cada uno de mis paranoicos paseos sin fin, el sentido de mis épocas musicales acababa debido a la repetición de las mismas canciones, y a la limitación de conocimientos sobre autores.
Se cambia de género, se cambia de autor, se cambian de canciones por esa melodía nueva que aparece en la radio, en un anuncio televisivo, en una banda sonora. Gracias a ese casete que puso un día un amigo en la radio del coche, a ese CD que te grabó una amiga, a esa recomendación de un grupo que jamás habías oído nombrar. Pero ahí se acaba todo.
O eso creía hasta que me recomendaron Pandora. Una radio de tantas que pululan por internet, y que te permite crear un lista de reproducción personalizada.

¿Cuál es la ventaja de Pandora sobre otro tipo de radios “más convencionales”? Esta radio forma parte del ‘Music Genome Project’, cuyo fin es la clasificación de canciones y grupos a través de diferentes características musicales (entre las que no se encuentra el estilo musical).
Pandora es la segunda parte del juego. A partir de esa clasificicación y una pequeña información que le aportemos (por ejemplo, el nombre de un grupo o de una canción), buceará en sus bases de datos para proporcionarnos más canciones que se ajusten a los atributos de nuestros gustos musicales, afinando su búsqueda mientras le decimos si lo que nos ha ofrecido es de nuestro agrado o no.
¿Cansado entonces de las mismas canciones de siempre? Pandora puede ser tu solución.
PD: Una pequeña recomendación, si os atrevéis a empezar a usar esta radio y os gusta, registraros para que vuestros datos sobre grupos queden guardados en cada sesión.