Desalojo
Si algo descubrí ayer es que debería entrenar a mi familia (y a la manzana entera) en evacuación de edificios. Y menos mal que no era más que la rotura de una tubería del gas, y la cosa estaba controlada. Que si se llega a quemar el edificio, aún huelo a pollo asado.
No sé que era más gracioso, oír a mi madre que mantuviera la cabeza fría, que me tranquilizase, verla correr por toda la casa sin rumbo fijo, o las dos cosas a la vez. Pero yo soy obediente, y si los bomberos y la policía no hacen más que dar al telefonillo para que desalojemos, pues yo desalojo.
Cojo mis cosas y mi abrigo (que fuera hace un frío que pela) y me voy al parquecito, donde se estarán concentrando todos los vecinos… O no. Porque resulta que cuando bajé era la única que había “conseguido” desalojar mi casa. Por un momento creí que los bomberos me miraban amenazadoramente, como si hubiese sido capaz de dejar encerrado al resto del vecindario.
Al principio pensé que lo siguiente que vería serían vecinos llevando de todo encima. Pero nada. Encima de llegar tarde, algunos (incluyendo a mi hermana) se habían dejado hasta el abrigo. Y mi madre creo que no cogió ni la cartera.
Finalmente me tocó quedarme sentada un ratito con la niña pequeña de la vecina, mientras su madre y la mía se emparanoiaban mutuamente. Fue entonces cuando me di cuenta de la magnitud del problema. Me había bajado al parque como oro en paño, antes que mi dinero, mis tarjetas, mi cartera u otros objetos de valor, mis apuntes de psicopatología, psicofisiología y lenguaje,…
Y luego que me digan que los exámenes me sientan bien.
PD: Lo he hecho. He dimitido. Ya no le doy más clases a la pija.
Ja, ja, ja ahora entiendo lo de tu mote, como no ibas a llegar la primera al parque… Espero que la cosa se haya quedado en susto y no haya habido daños personales.
Lo que comentas de los apuntes lo entiendo perfectamente. Cuando yo estaba en Granada estudiando, una chica unos días antes de los exámenes dejo su carperta encima de la mesa y se salio a fumar un cigarrillo, cuando entró había desaparecido su carpeta con todos los apuntes de todas las asignaturas :-( no veas lo mal que lo paso. Aunque puedo fotocopiar los apuntes de otros, no fue lo mismo. Como los apuntes subrayados de uno no hay nada.
Un saludo.
Eso de robar apuntes debería ser considerado delito. Robar dinero, la cartera, un mp3, bueno vale, me entraría una mala uva… pero los apuntes en los días de los exámenes, creo que me sentaría mucho peor.
Uy, pues “he mejorado”. Antes tenía que llegar a todos los sitios con 15 minutos de adelanto. Era una manía. Claro, que cuando compruebas que todo el mundo llega 15 minutos tarde, se te empieza a quitar. Ahora dejo lo de llegar puntual a cosas como ésta xD Que considero que es mucho más útil.
Lo divertido es que yo llegaba 20 minutos antes (o incluso media hora), y me daba tiempo tomar un cafe, ver como Vir se posicionaba y meterle un buen susto cuando andaba distraida
:sleep_tb: Que sepas que te odiaba por llegar antes que yo. Y encima abordarme cuando estaba tan feliz, ensimismada en mi mundo, y escuchando en mi mp3. Mala persona…
¡Está muy bien eso del ensayo de desalojo! :thumbup_tb:
Yo no recuerdo haber hecho nunca un simulacro ni en la escuela (como en las películas), y espero que no tenga que hacerlo en la vida real. Sólo recuerdo un gran terremoto en Córdoba, y el susto que nos pegamos. Luego toda la gente en la calle y a ver quién era el guapo que volvía primero a casa.
Yo en el instituto si recuerdo una vez que hicimos un simulacro de desalojo. Lo gracioso es que a los pocos días tuvimos que hacer un desalojo de verdad. Un camión se empotró contra una parte del colegio. Lo que no sé realmente es que se temían, mi colegio-instituto estaba (y sigue estando) enteramente hecho de hormigón (por fuera y por dentro, más “mono” todo gris), y el camión era el camión de reciclaje, que se pasaba cada cierto tiempo a recolectar por allí.
Obviamente, el desalojo real fue desastroso. Recuerdo a una profesora de nuestro curso que casi entró en pánico.