Escándalo…
Un titular así, que trata sobre un político conservador británico, empieza y termina llamando la atención. Aunque últimamente estamos demasiado acostumbrados a todo tipo de sucesos “explosivos” sobre los escarceos de los demás.
Así que, cuando lees un titular con tales connotaciones por tu cabeza empiezan a pasar miles de situaciones. ¿Se habrá liado con su sobrina de 15 años?, ¿será otro encarnizado homófobo que pagaba a otro hombre para mantener relaciones sexuales?, ¿tendrá un Miró colgado en su cuarto de baño?, ¿habrá sido acusado de violación?,…
Y entonces, decides leer el artículo y encontrarte con la aterradora realidad: fumó marihuana en el cole.
¿Por qué damos más importancia a que alguien fumase porros en su adolescencia, que a sus posibles presentes y/o futuros tejemanejes políticos?