Escándalo…
Un titular así, que trata sobre un político conservador británico, empieza y termina llamando la atención. Aunque últimamente estamos demasiado acostumbrados a todo tipo de sucesos “explosivos” sobre los escarceos de los demás.
Así que, cuando lees un titular con tales connotaciones por tu cabeza empiezan a pasar miles de situaciones. ¿Se habrá liado con su sobrina de 15 años?, ¿será otro encarnizado homófobo que pagaba a otro hombre para mantener relaciones sexuales?, ¿tendrá un Miró colgado en su cuarto de baño?, ¿habrá sido acusado de violación?,…
Y entonces, decides leer el artículo y encontrarte con la aterradora realidad: fumó marihuana en el cole.
¿Por qué damos más importancia a que alguien fumase porros en su adolescencia, que a sus posibles presentes y/o futuros tejemanejes políticos?
Somos como niños, yo siempre digo que la importancia es relativa, el que sea mayor o menor depende de lo que nosotros queramos. Algún interés tendrán cuando le están dando tanta importancia a ese hecho.
Un saludo.
La verdad que el despresitigio social siempre ha calado más que el desprestigio político, incluyendo a los electores que apoyan a estos personajes y a sus respectivos partidos (y que si no se lo digan a cierto político español valenciano con unas grabaciones sobre la relación entre política y forrarse).
Muchas otras veces se utilizan como muy efectivas cortinas de humo. Con “escándalos” de este tipo se consigue que otros no salgan a la luz, o en el caso de haber salido, que se releguen a “noticias pasadas”.
Si hubiera sido en estados unidos ya le hubieran llevado a la silla eléctrica….
pero sí, la política llega a tal punto que lo que importa no es ofrecer las soluciones que el pueblo necesita, si no desprestigiar al contrario para que parezca malo malísimo y así ganar.
Pues, eso pasa en todos los países, nosotros estamos acostumbrados a los amarillismos, en vez de concentrarnos más en los reales problemas medulares que confronta la moral de algunos políticos, sino es que de casí todos,
Las personas se preocupan más por simples chismes baratos, que por las situaciones de la cuales se arrepentirán dirán: ¿cómo pudo haber pasado eso? Es culpa de tal político, cuando en verdad es culpa de la sociedad que lo eligió y le dejo seguir haciendo su mal trabajo
Saludos