Visicitudes Universitarias III
Pues sí, no hay dos sin tres. Porque que desde luego este cuatrimestre parece que no es el mío. O al menos les mola joderme fastidiarme, o quieren despertar a la psicópata que hay en mí (menos mal que el ibu hace que mis instintos más bajos estén bien alelados).
Y ya no es que hoy tampoco haya aparecido mi profesor de libre configuración. Y eso que me ha cabreado pero que mucho, mucho. Ni que me haya venido a visitar mi amiga la de rojo justo cuando me he despertado. Ni que mi dismenorrea aguda me obligue a doparme para no agredir a la gente.
No. Lo que me tiene en un tris de coger el cuchillo de carnicero de mi casa y liarme a escenificar la matanza de cualquier peli de serie B, es la maravillosa e increíble administración de mi querida facultad.