Quiero que me suban la paga
Cuando era peque y quería que mis padres me subieran la paga solía ponerles morritos. No mucho más de un minuto, no sé porque nunca fue lo mío usar esas técnicas (tonta de mí, con lo rentables que ahora sé que son).
La segunda opción era empezar a hacerse un bocata delante de ellos, y envolverlo en papel albal. Entonces alababan tus recursos de buena chica ahorradora, y decían que les parecía muy bien que hubiese convencido a mis amigas para ir a tomar un bocata al parque, para poder ahorrar para el cine. Y yo inocentemente (muy inocentemente…) les decía que no, que mis amigas no iban al parque, que yo las acompañaba a donde fueran a cenar y luego yo sacaba mi bocata en la mesa.
Obviamente, esta estrategia de chantaje creo que me valió una sola vez. Pero algo me funcionó…