Tiembla Botella
Está claro que hay dos tipos de productos: los que tienen una cierta utilidad, y los que no vendería ni al viejo verde del tren.
Sin embargo, a los de márketing eso parece darles igual. Los productos hay que venderlos, sea como sea, y a quién sea. Y aunque haga falta le intentarán colar la estafa más grande a su abuelita.
Está claro que hay millones de formas de hacer publicidad de algún “producto” útil. En cuanto a los inútiles, sin embargo, hay una que es sobradamente eficaz: el escándalo. Porque cuanto más se hable de tu producto, mucho mejor. Y si es fugaz, mientras te reembolses lo que invertistes más un poco de calderilla más, mejor que mejor.