Napoleon Dynamite
Buscando nuevas películas que añadir a mi colección encontré una recom
endación a este largometraje norteamericano, que trataba, una vez más, del masticado tema: “instituto yanki”. Es decir, una película más para el entretenimiento, y que se asemejaba más al famoso Breakfast Club (tan mal llamado aquí, “El Club de los Cinco”). Típicos tópicos a mogollón y finales felices donde todos se disponen a romper su papel, aunque sea sólo durante un rato corto (¿la terapia grupal funciona?).
Sin embargo, Napoleon Dynamite es mucho más surrealista, de tal manera que rompe los tópicos hasta convertirlos en escenas tan absurdas que, durante algunos momentos, estás convencida de que si estuvieses colgada viendo la peli, seguro que te reirías más. Sí, estamos ante una película yanki con tópicos yankis, adolescentes guays yankis, adolescentes raritos yankis, y elecciones a la presidencia escolar yanki. Pero con tantas vueltas de tuercas que en algunos momentos no sabes si reir, seguir con tu cara de anonadamiento, o ponerte a ver otra película: