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Napoleon Dynamite

April30

Buscando nuevas películas que añadir a mi colección encontré una recomNapoleon Dynamiteendación a este largometraje norteamericano, que trataba, una vez más, del masticado tema: “instituto yanki”. Es decir, una película más para el entretenimiento, y que se asemejaba más al famoso Breakfast Club (tan mal llamado aquí, “El Club de los Cinco”). Típicos tópicos a mogollón y finales felices donde todos se disponen a romper su papel, aunque sea sólo durante un rato corto (¿la terapia grupal funciona?).

Sin embargo, Napoleon Dynamite es mucho más surrealista, de tal manera que rompe los tópicos hasta convertirlos en escenas tan absurdas que, durante algunos momentos, estás convencida de que si estuvieses colgada viendo la peli, seguro que te reirías más. Sí, estamos ante una película yanki con tópicos yankis, adolescentes guays yankis, adolescentes raritos yankis, y elecciones a la presidencia escolar yanki. Pero con tantas vueltas de tuercas que en algunos momentos no sabes si reir, seguir con tu cara de anonadamiento, o ponerte a ver otra película:

Napoleon Dynamite es un adolescente, que dentro de la fauna diversa y los grupos donde estos se agrupan, no sabría si clasificarlo como un nerd, un friki, o una combinación a la máxima potencia de los dos.

Con un gesto de aburrimiento infinito que no cambia apenas durante el transcurso de la película, Napoleon se nos muestra como una persona carente de cualquier habilidad, y que miente sin remisión sobre sus increíbles habilidades y hazañas, como si de un niño de ocho años se tratara. Aunque seguramente, como alguno de la escuela psicoanalista afirmaría, en el fondo, la culpa de todo lo que le pasa a Napoleon, no pasaría más que por un trauma familiar(o un conjunto de ellos). Y es que si Napoleon, su amigo Pedro el inmigrante mexicano, y la chica que se pretende pagar la universidad haciendo llaveritos de plástico son surrealistas, su hermano, su tío y su abuela, no se quedan atrás.

Y es que, ¿quién puede crecer sanamente con un hermano de 32 años que se comporta como si tuviese 16, o un tío que aún vive en los años 80 y sueña desesperadamente con comprarse una máquina del tiempo para poder y ganar ese campeonato del instituto?

La verdad, aún no sé si recomendar o no esta película. Mientras tanto, os dejo uno de los mejores momentos de la película:

posted under Séptimo Arte

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