Utilidades alternativas de un flan
Aviso importante para estómagos delicados: el 4º y 5º video pueden ser pelín asquerosillos. El 1º, lo sé, no se ve, sólo es una sucesión de flanes, no tiene misterio.
Siguiendo la cadena de Pasa el Post, realizó mi aportación:
Según la R.A.E (Real Academia Española de ociosos a los que pagan por dedicir cosas como que compartición se añadirá al diccionario), un flan es un “dulce que se hace con yemas de huevo, leche y azúcar, y se cuaja en el baño de María, dentro de un molde generalmente bañado de azúcar tostada. Suele llevar también harina, y con frecuencia se le añade algún otro ingrediente, como café, naranja, vainilla, etc.”
Sin embargo, no se hace referencia a ninguno de sus usos, concluyéndose por tanto, que el único y principal será el de servir de postre o merienda a nuestros queridos estómagos. Esto es al menos es la versión oficial de dicho tema. Pero, ¿esto quiere decir que sea la verdadera?, ¿igual que ha pasado con el viaje a la luna, las vacunas o la supuesta humanidad de Toni Genil?
Recientes investigaciones firmadas por reputados grupos científicos (y realizadas por eficientes becarios explotados que morirán sin reconocimiento alguno), han puesto en evidencia todo lo contrario. El uso del flan no se limita a ser un cotidiano y aburrido postre. Es más, su uso principal nunca fue la de ser un inofensivo alimento.

