El poder del fútbol
Esperanza Aguirre ha sacado su látigo. Después de las críticas vertidas por un vídeo promocional del Metro madrileño, en el que se ridiculizaba a la afición atlética a través de un aficionado que no respeta el medio ambiente, en contraposición al madridista bien educado y respetuoso con el medio ambiente, la señora Aguirre ha decidido actuar.
La medida no ha sido ni más ni menos que el cese de todos los implicados en la elaboración del vídeo, ya da igual que fueran mandados o no. Ella no quiere complicaciones, así que de golpe y plumazo, todos fuera. Porque la Espe, desde luego, puede ser todo lo que queráis, pero siempre es justa.
Porque claro, ¿cómo puede dejar una futura presi de España como ella que algo así ocurra en sus dominios? La imagen de claridad, transparencia y tolerancia de Madrid tiene que ser un baluarte para su carrera.
Y un anuncio ofensivo, en el que ya se podían haber cortado para crear una polémica que se veía venir (debía ser muy complicado poner aficionados de equipos no existentes, o dos aficionados del mismo equipo), es algo muy grave.
Más grave incluso que miembros de tu equipo en Madrid hayan sido acusados de tráfico de influencias y negociaciones prohibidas. Porque, si no, ¿cómo es que tantas explicaciones por este hecho y se muestran tan transparentes ahora, y con el Caso Porto solo hubo dimisión y silencio? Obviamente, no debería tener mucha importancia. Pss, un asuntillo más.
Así que Doña Espe censará a todos los que hayan currado en dicho vídeo, pero no dirá nada, como no dijo nada, sobre su antiguo compañero de trabajo. Que no sé porqué mi mente maligna piensa, que seguro que este último cobraba mucho más, y tiene más salidas “profesionales y económicas” que los afectados por tan poco político anuncio.

Estos casos tienen más publicidad porque llegan más a la gente, a los otros ya estamos acostumbrados…
De todas formas, me pregunto si es tan dificil ver un anuncio que encargas antes de publicarlo…
No sé que es peor chuano, que no lo viese, o que lo viese y no dijese nada hasta que la tormenta ha estallado.
Que la verdad, es que a quién se le ocurre hacer un anuncio así. ¿Tan tontos eran como para saber que iba a herir la sensibilidad de muchos, cabrear a otros, y montar tanto revuelo?
Si me dices que es para anunciar un producto nuevo, el revuelo siempre viene bien. Pero para una campaña de Metro…
Yo creo que era un experimento social…
Yo creo que han debido contratar a la agencia de publicidad más barata que hay
y así les ha pasado…
Pero la cuestión es que aqui hay cabezas de turco facilmente identificables, en los del caso “Porto”, las hay pero tiene dinero y poder, por lo que son intocables.