Aznar literato
El martes pasado salió a la venta Cartas a un joven español, un libro escrito por nuestro ex presidente Jose María Aznar, que no sé si intentan ser un homenaje a José Cadalso y sus Cartas Marruecas (que ya siguió a Montesquieu con sus Cartas Persas).
En el libro, redactado en forma epistolar, el ex-presidente trata de poner su visión a temas bastante candentes en el panorama político español (al menos candentes para ciertos grupos), y resaltar esta misma visión casi como una verdad.
Dentro de sus enseñanzas a Santiago, el joven que le escribe (no dejéis de observar todo el simbolismo que quiere acarrear con este inocente nombre), se encuentran las siguientes:
Es cierto que algunos españoles mantienen unas posiciones extrañas respecto a nuestra historia. Durante muchos años, han difundido una imagen oscura y tenebrosa de la herencia española. Se avergonzaban de un pasado centenario, renegaban de los valores y principios de sus antepasados, renunciaban a ver en la acción de éstos algo más que una historia rechazable, digna incluso de censura y de olvido.
¿Un pasado centenario?, ¿a qué pasado centenario se referiere el señor Aznar? Durante los últimos siglos, la historia de España ha sido convulsa, muy convulsa: monarquías que no supieron gobernar una nación ni sacar provecho de ella, revueltas, guerras civiles (que parece que nos olvidamos de las guerras carlistas, como si hubiesen sido mucho más suaves que la Guerra Civil del siglo XX), represiones por parte de todos, etc. Tenemos que remontarnos a la época del Imperio, para tratar de ver a una España “puntera”, una nación que dictaba “moda”, lo que le duró, la verdad, tampoco demasiado.
