Música en el cercanías

  • MúsicaCuando empieza lo primero que piensas es en la ínfima posibilidad de que lo que suene no sea más que un tono de móvil de alguien con bastante mal gusto musical.
  • Cuando a los segundos compruebas que nadie responde se te empieza a erizar el vello de la nuca.
  • Cuando a los minutos la estridente melodía resuena en tus oídos comienza a latirte co n más fuerza la sangre en las sienes.
  • Cuando te bajas del transporte público después de más de media hora aguantando el terrorífico soniquete prometes que esta vez será la última, y que la próxima vez tirarás el dichoso aparatito por una de las ventanas, y si el dueño se pone cazurro pues también.

Pero nunca llega ese momento. La presión de la situación, que las miradas de los pasajeros se crucen pero que nadie diga nada, aunque la mitad del pasaje al menos esté deseando el mismo final para el susodicho o susodichos. Y pasan los minutos, y durante un viaje más acabas con la cabeza como un bombo.

Y te preguntas, ¿qué le llevara a estos seres a creer que al resto del mundo nos interesa escuchar su música en el transporte público?, ¿qué teoría tendrán de las apetencias de los demás para decidir prescindir de los cascos y poner la música a todo trapo en el vagón del tren?

Música… Esa es otra.

Reggeaton, más reggeaton, mucho más reggeaton. Música machacona, quién la quiera calificar de música. Todos los días reggeaton (y un día que tuve la “suerte” de que me tocara el de las bachatas). Estridentes ritmos que poco se diferencian del anterior, estridentes voces con mensajes siempre tan constructivos y amantes de las mujeres (y que también ponen al máximo volumen algunas féminas en el transporte).

¿Y quién no se cabrea con los titulares de las noticias con semejante banda sonora?

Se acabó lo de leer en el Cercanías. Al menos para mí y varios más a los que ya he observado como abandonaban sus libros cuando el temido soniquete hacia acto de presencia. Y si te pones música, hazlo al máximo volumen si no quieres que se mezcle con el “hilo musical” decido gustosamente por ciertos pasajeros. Jaqueca y sordera garantizadas.

¿No hay ningún tipo de plataforma en contra de estos especímentes?, ¿no hay ningún tipo de norma que prohiba estos comportamientos?, ¿no hay ningún tipo de norma que especifique que el asesinato con alevosía, premeditación, saña, crueldad y placer queda exento bajo estos supuestos musicales?

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1 Comment »

  1. Edu (Gran Ex Camarero Povedano) Said,

    September 23, 2008 @ 10:40 pm

    Cada día más feliz de tener coche XD

    El 90% de la gente se queja de estos “especímenes”, pero, ¿alguien se a molestado en pedirles que se pongan cascos? Sería interesante ver las reacciones, desde luego si algún día tengo la oportunidad pienso decirlo, y si se niegan a dejar de “regalarnos” su música creo que me sentaré al lado a cantar (los que me conocen estarán empezando a sudar…), lo que no se muy bien es qué cantar, ¿sugerencias?

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