En ocasiones sueño con bases de datos
Y eso no es lo preocupante. Lo preocupante es que mezcle las bases de datos con los seminarios de competencias en mis sueños nocturnos. No, no puedo explicaros cómo lo hago, pero el sueño ha sido horrible, me he levantado incluso antes porque tenía pavor a cerrar los ojos y ver el híbrido competencias/excel en mi cabeza de nuevo.
Es el problema de disponer de una hora libre al día, sin contar el rato de la cena, los 20 minutos del café y la media hora de la comida. Y si ahora tengo tiempo de actualizar un poquillo todo esto es porque un alma caritativa me ha acercado hoy a la facultad. Menos mal que la semana que viene entro a trabajar a jornada completa y dejo los seminarios, porque ya me veía con una camisa de fuerza.
Porque si no hay tiempo para descansar de día, de noche tampoco es que me lo pongan fácil. Es curioso que la gente más quisquillosa que conozco con los ruidos a la hora de dormir, son los que más te tocan las narices mientras tú intentas descansar.
Que si mi madre se está echando la siesta cuidado con abrir y cerrar las puertas de la casa, ¡eso está vedado! Que con dos o tres veces que detecte un picaporte has sentenciado tu vida el domingo y el resto de la semana entrante.
Si ellos duermen nada de elevar la voz, hay que pasar de puntillas por sus cuartos, y a la mañana siguiente te recuerdan el horrible ruido que hiciste al llegar tarde a casa (casi me da pánico tener que tirar de la cadena cuando llego a casa tarde y uso el baño).
Pero si tú tienes que descansar… Leñe, que parece que una es el producto de una semilla humana más resistente y te pueden hacer todo lo que quieran la puñeta:
- Ponerse a hablar en tu cuarto mientras tú estás durmiendo (o lo estabas hasta que llegaron a hablar ¡¡allí!!) a las 12.20 de la madrugada de un lunes
- Gritar por la mañana, por la noche… desde un extremo a otro de la casa para pedir aunque sea un calcetín
- Pasar la aspiradora sobre la puerta cerrada de mi cuarto. Sí, imaginaos sentir como vuestra madre está pasando la aspiradora por la madera mientras intentas dormir.
- Decidir poner el despertador a las 4, no despertarse, volver a sonar a las 4.05 y que lo reprogramen a las 6.20 de la mañana para comprobar si mi hermana se ha quedado dormida en su noche de estudio (NOTA: la “reprogramación” de la alarma se efectúa dándole a un botoncito para cambiar hora a hora y otro minuto a minuto, que cada vez que lo pulsas se escucha un “pipipipi” tan elevado que mi madre decide hacerlo en el baño, para que no despierte a mi padre, pero que está pared con pared con mi cuarto)












November 19, 2008 @ 9:47 pm
Buenas! descubrí hace unos días tu blog y decidí quedarme porque me gusta lo que escribes (y cómo lo escribes!)
.
Totalmente cierta la situación que planteas, lo estaba viviendo a medida que lo leía
Aunque tengo que admitir que yo pongo el despertador para que suene media hora antes de levantarme, sólo por el gustito que da saber que aún te queda media hora más para dormir!
November 19, 2008 @ 10:59 pm
Pues nada, quédate por aquí todo lo que quieras, leyendo y/o comentando
Me alegro que te guste el blog
Lo de poner el despertador antes ya me lo había dicho alguna persona (aunque más sufridores de ese método que gente que lo “disfruta”). Mientras que no seas el tormento de los demás no habrá problemas futuros para tu integridad física xD
November 20, 2008 @ 12:04 am
November 20, 2008 @ 12:06 am
lol me equivoque de correo y puse otro
November 20, 2008 @ 12:50 am
¿La lavadora? Eso todavía no se le ha ocurrido a la mía, la aspiradora es su pequeña gran arma de tortura…