La “buena” suegra
Leyendo hoy el mail que ha publicado Mina Harker sobre “Suegras y Madres” me ha venido a la cabeza algo que pasó hace algunas semanas en mi casa.
Estábamos cenando cuando se presentó sin previo aviso la madre del chico al que le tenian mis padres alquilada la plaza de garaje “que nos sobra”, por lo visto su hijo se iba de casa y se mudaba a otra zona, por la que ya no la necesitaría. Que nos lo vendría a decir él, pero que ella venía a pagar ese mes que sería el último porque el pobre chico no podía.
De ahí pasamos a unos minutos en los que después de preguntarle cortesmente qué tal estaba su hijo (son conocidos de muchos años) empezó a alabar lo buena persona que era su hijo, lo inteligente, etc. (buena persona es, todo hay que decirlo).
Pero mire usted que mi madre le preguntó que como es que se independizaba, y la mujer de repente se tornó verde y dijo por lo bajini que se iba a vivir con su novia.
Que no le parecía bien, que era una ida de cabeza de su hijo, que ya verían como pronto volvería con las orejas gachas, y que ella estaba deseando que eso ocurriese.
Y su novia… Una aprovechada, una agarrada de tomo y lomo, a saber de dónde había salido esa, era una mala pécora, le iba a arruinar la vida, le estaba robando todo el dinero. Se estaba aprovechando de lo bueno que era su hijo.
-Pero, ¿se conocen?
-No, porque yo no quiero conocerla
-Pero, ¿es que su hijo no está feliz?
-Oh sí (tono de poco sutil rencor), él parece muy feliz. De hecho parece más feliz que nunca, pero yo estoy deseando que vuelva a casa, porque se va a dar el trompazo, y volverá a casa, y eso pasará.
Desde luego, me daría miedo que esta mujer fuese mi suegra, pero tendría terror si fuese mi madre.











