El burka y el relativismo cultural

Ha dicho hoy Nicolás Sarkozy que cualquier signo de sometimiento de la mujer no será bienvenido en Francia, y con signo de sometimiento se refería al burka (que no debe confundirse con otro tipo de prendas de corte islámico).
Pero resulta que las mujeres que llevan el citado burka no están nada de acuerdo. Reclaman “libertad para vestir”, algo que a nosotros nos resulta chocante, lo de aparear burka y libertad para vestir en un mismo argumento me refiero.
Etnocéntricos como somos, y fervientes creyentes de nuestro sistema de vida político y social (o al menos, sistema que consideramos mucho mejor que el resto) tenemos siempre la curiosa certeza de que objetivamente nuestra cultura es la que debe predominar frente al resto. Y somos capaces de proclamarnos salvadores cuando nadie nos ha llamado.
Sin embargo, cuestionar que pueda existir una valoración moral objetiva, no implica tampoco que debamos aceptar cualquier cosa que sea moralmente aceptable en otras culturas, sobre todo porque el relativismo cultural impide la “evolución” de las propias culturas.
Unas señoras, muy respetables ellas, se cabrean porque les niegan la libertad de ir en burka por la calle. Lo llaman símbolo religioso, libertad para vestir, signo de identidad cultural,… Por llamarlo pueden llamarlo de cualquier manera, pero no deja de ser una prenda que les aisla completamente del mundo exterior cuando salen a la calle, que las impide ciertas sensaciones sensoriales, que nos impide captarlas más que como, perdón, grandes manteles andantes.
Son señoras las que van disfrazadas de fantasmas coloridos, no señores. Son señoras las que dicen elegir dicha vestimenta, y vaya que cosas, que repiten moda día tras día.
Pero que una mujer sea la que “elige” un método de sometimiento contra ella misma, no significa que deje de ser sometimiento y pase a ser simplemente algo “cultural”.
Y me surgen tantas preguntas…
- Si el Estado debe velar por los ciudadanos, y si el Estado está cimentado en una serie de valores, ¿debe este mismo Estado incluso defender los derechos de los ciudadanos de los propios ciudadanos?
- Si entre esos derechos se encuentran al libre credo, cultura, etc., ¿debe el Estado limitar estos derechos en ciertos casos?, ¿y qué y a quiénes hay que limitar? (adivinen en 3, 2, 1 a quiénes no limitarán)
- ¿La permisividad de diferentes tipos de velos islámicos no producen un cierto retroceso en el panorama general de “evolución femenina”? (¿la permisividad del reggeaton podría llegar a implicar algo similar, aunque fuese “lejanamente”?)
- ¿Por qué existe esa manía de llamar costumbre cultural a todo aquel remanente de moralidad que huele a rancio, y que es más un no a la evolución que un sí a la cultura?












June 23, 2009 @ 12:14 am
Estamos hablando de cómo miramos raro a una “tradición” que aquí es una barbarie pero allí es, como tu dices, costumbre cultural, y es exactamente lo mismo que piensan cuando nos ven a los españoles con los toros, algo que denigra a los animales, que nos hace comportar como bestias queriendo que maten a no se cuantos animales en una tarde delante de cientos de espectadores, y nos refugiamos (bueno, se refugian) diciendo que es costumbre cultural, patrimonio…
June 23, 2009 @ 10:06 am
Intentemos verlo desde otro punto de vista, con un ejemplo que tal vez nos resulte más cercano, aunque en un primer momento os pueda parecer chocante: las monjas o las viudas.
Tanto las monjas como las viudas visten unas prendas que, si bien no las aíslan sensorialmente como ocurre con el burka, sí las separan del resto de la sociedad y las marcan de una forma determinada. Llevan el cabello oculto, visten ropas oscuras y en el caso de las monjas un uniforme determinado.
Hasta aquí, podríamos hallar ciertas similitudes.
Ahora biene el dilema: si a las viudas o a las monjas se les debe prohibir que lleven el luto o los hábitos, pues son un signo de sometimiento al varón. El ocultar el pelo porque carecen de varón a su lado que tenga derecho a disfrutarlo, el llevar ropas oscuras o hábito porque su cuerpo ya no está destinado al goce del varón y debe ser ocultado de la vista… ¿Se les debe prohibir estos símbolos porque las someten? Mi reacción visceral me dice que sí, que se deben prohibir, que ninguna mujer debe estar sometida a ningún hombre, así sea solo simbólicamente y… por decisión propia.
Sin embargo, el respeto a las creencias y a la religión ajena, que aunque no comparto, me frenan. Así que a lo máximo a lo que aspiro es a que ningún padre pueda obligar a una hija a meterse a monja en contra de su voluntad, o ponerse luto y cubrirse la cabeza en contra de su voluntad.
En el caso del burka, creo que lo primero que tendríamos que desarraigar es el sometimiento. Que quien quiera llevar el burka o el velo como símbolo de su religión, que lo haga, pero LIBREMENTE, y no obligada.
Diario Personal » Archivo » El burka, el velo y el hábito: ¿símbolos de sometimiento o identidad cultural? Said,
June 26, 2009 @ 10:16 am
[...] una sensación de desasosiego debido a las inevitables incoherencias. El tema viene a raíz de un post en el blog de Edleber, en el que comentaba las declaraciones de Sarkozy sobre que cualquier signo de sometimiento de la [...]
February 24, 2010 @ 10:49 pm
El burka NO es cultura. Sería cultura, su forma de vestir, si también tuvieran obligación de llevarlo los hombres. Pero mientras sólo sea obligatorio para las mujeres, sí es una forma de someterlas. No creo que se deba prohibir, porque entonces nunca sabríamos donde parar, y porque puede resultar incluso peligroso para las mujeres islámicas. Si se prohibiera, a lo mejor las obligábamos a elegir entre pagar la multa o que las despreciara su entorno y familia. Creo que la solución es, claramente, la educación. Educarles para que sepan que el burka es una opción, y para que no desprecien a quien no lo lleve. Así hemos avanzado en España, con tiempo y poco a poco. Porque como dice Pimkie, no es tan diferente de los velos que no hace tanto se llevaban en España (no sólo las viudAs, también niñAs huérfanas y demás familia femenina de un fallecido).