Móviles de ayer
Recuerdo que me compraron mi primer móvil a los 15 años. Mi tía, que siempre estaba a la moda, y necesitaba contagiárnosla a los demás decidió hacerme un contrato con Airtel (que fue absorbida más tarde por Vodafone) y conseguirme un nokia cuyo modelo ya no recuerdo, pero era un ladrillo con antena, monofónico, y cuyo mayor logro era poder llamar, enviar sms y jugar a la serpiente (que tiempos aquellos).
Y yo, básicamente, lo usaba para jugar a la serpiente y mandar mensajes ocasionales. Porque lo mío nunca fue hablar por teléfono (durante un tiempo fue mayor mi fobia al teléfono que a las compras), y porque habíamos conseguido crear prácticamente un nuevo lenguaje a base de toques.
Años después casi te parece imposible vivir sin móvil, y eso que tampoco es que lo use demasiado más que antes (aunque ahora llamo y todo). Y más imposible te parece que al principio de su creación, nadie diese un duro por ellos. Aunque claro, tampoco es de extrañarse viendo los primeros modelos:




