Pedo psicológico
Dícese de alguien que con dos vasos de sidra El Gaitero empieza a mostrar signos preocupantes de borrachera
PD: Y luego dicen de mí…
Dícese de alguien que con dos vasos de sidra El Gaitero empieza a mostrar signos preocupantes de borrachera
PD: Y luego dicen de mí…
Y yo que pensaba ya pedirme un .com para Reyes, porque mi economía no está ni para comprarme un dominio. Pero gracias al gobierno (que raro suena decir eso), no voy a tener que gastarme ni un duro.
A partir del 15 de enero de 2008, el gobierno pondrá en marcha un programa, Jovenes en Red, gracias al cual los menores de 30 años podrán disfrutar de dominios .es gratis, además de otras herramientas para la publicación, que eso sí, esas solo serán gratuitas durante un año.
Así que si tenéis menos de 30 años, y os apetece tener un dominio con denominación patria, ya sabéis, a aprovechar mientras que nos dejen.
PD: Algún inconveniente tiene que haber, digo yo, así que quién lo encuentre que me informe
Pregunta: Desarrolla los siguientes conceptos comentando al menos cuatro capítulos del libro; índica brevemente qué capítulos utilizas y por qué
Posibles respuestas:
-Porque cada vez soporto menos a los que pretenden imponer opiniones sin conocer argumentada la del resto
-Porque las discusiones que nacen desde puntos de vista (marcos teóricos) diferentes son inútiles desde el momento en que se pretende ganar al adversario
-Porque no soporto a la Baronesa Thyssen (sería algo personal, pero no tengo el disgusto de conocerla en persona)
-Porque veo que los sorteos de viviendas de mi pueblo de esta legislatura no se harán nunca
-Porque, aunque la cultura de ciertas zonas sea altamente reprobable desde nuestra moral occidentalizada, y siempre desde el relativismo, se tendría que tener un pelín más de sentido común si se reside en ciertas zonas (donde fueres haz lo que vieres, al menos si quieres tener tu culo a salvo)
-Porque sigo sin encontrar mi MP3 y las mañanas en el Cercanías son insoportables.
-Porque el otro día me miraron como si fuese una asesina dos veganas cuando me iban a dar un folleto de su asociación, y vieron que me estaba comiendo entre pecho y espalda un bocata de jamón.
-Porque no tengo dinero y se acercan las temidas navidades
En menos de una semana me han dicho ya dos veces que soy simpática. Una de las señales del juicio final ya ha hecho acto de presencia…
Y si no fuera la inquilina de mis padres la odiaría aún mucho más. No por la aportación económica, sino porque con eso de ser la inquilina, pues nos toca mucho menos las narices que al resto. Pero las toca. Y de saberlo, le hubiese impedido a mi madre hacerle cualquier tipo de contrato, o al menos, cobrarle el doble.
Lo gracioso del asunto es que antes era la compañera de piso de la antigua inquilina. Que empezó viviendo con el novio, y acabó convirtiendo el piso en un centro de concentración de jóvenes sin futuro, ruidosos y guarros. No había noche que no la montaran, y por el día ya no sabías si el escándalo provenía de ellos o de varios patrulleros de la Bescam haciendo redadas de chavalines con monopatín.
Cuando se fue la antigua inquilina y se marchó con toda la marabunta, obviamente, mis padres no tenían la intención de alquilar el piso en mucho tiempo, pero a base de ruegos (y de asegurar solvencia económica), acabaron accediendo y alquilándoselo a dicha compañera de piso. Juró y perjuró que a ella le gustaba vivir tranquila, y que no sería como antes.
Y… lo cumplió. Pero a rajatabla.
Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza Sin línea ni cerveza Edleber pierde la cabeza
Aunque esta vez la culpa no es de Ya.Com, aunque los de timofónica intenten insistir en lo contrario. No sé si es que se deben de pensar que con echarles la culpa, voy a contratar su ADSL más caro, cuando de pelas no es que ande muy bien (estoy pensando en abrir una cuenta en paypal para donaciones varias y diversas).
Todo empezó el jueves pasado, cuando al llegar a casa descubrí que no había línea de teléfono, y claro está, tampoco había internet. Y encima, también descubrí (ahora que tengo está cosa tan molona del wifi) que mis vecinos son unos insolidarios, y le ponen todos contraseñas a sus conexiones.
El caso es que preguntando a los vecinos de arriba nos enteramos que ellos también habían tenido una avería de teléfono, y que justo se la habían arreglado cuando nuestra línea se fue al garete. Así que nos tocó llamar a timofónica para pedir asistencia, y esperar que nos solucionasen las cosas rápido.
Aclarando que mi nacionalismo es “moderado y sano” (aunque para algunos eso signifique casi odiar a mi país), pero por lo que se entiende hoy como nacionalista (sea del nacionalismo que sea) yo no soy nada:
¿Por qué el nacionalismo vasco (por poner un ejemplo) es asociado con el progresismo desde ciertos sectores, y el nacionalismo español está indivisiblemente ligado al conservadurismo más casposo?
¿Por qué unos nacionalismos son los retoños del romanticismo, y otros parecen ser vistos como abortos de un antiguo sistema ya podrido (por suerte)?
¿Por qué se confunde ultranacionalismo con nacionalismo?
¿Por qué será que todos los nacionalismos más “guerreros y poderosos” surgen de las zonas más ricas, y son apoyadas en muchos momentos por sus élites?
¿Por qué decir raza es insultante o romántico según quien lo proclame?
¿Por qué importan las ideas más que los individuos?
(Es que los mismos polos siempre se repelieron)
PD: Venga, venga, cread polémica, que me aburro
Todos pertenecemos a grupos. Es algo tan inamovible que ya lo tenemos predestinado en ciertos aspectos, aún cuando no hemos salido del útero materno. En esos momentos, en los que somos una masa de células en plena formación aislada del mundo exterior, ya pertenecemos sin saberlo al grupo de los mujeres o de los hombre, al grupo formado por la familia que nos ha tocado por cosas de la genética y el azar. Y poco podremos hacer al respecto.
Lo mismo pasa con la tierra. Es como si ésta, en su afán de permanencia quisiera agarrarnos con las raíces de fronteras imaginarias sólo por el hecho de abrir los ojos en cierto lugar. Somos de nuestro pueblo, de nuestra ciudad, de nuestra comunidad autónoma, de lo que consideramos nuestro país.
Y hay momentos en los que uno ya no sabe si de verdad es porque pertenece espiritualmente a aquel sitio, porque es un deber moral que tiene con aquel lugar donde lo ha vivido todo, donde lo ha dado todo, o porque no es más que otra función adaptativa social del ser humano que le ayuda en esa ardua tarea que es sobrevivir (y pretender hacerlo dignamente).